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Vino con hielo: tres formas para tomarlo en los meses de calor

Las temperaturas empiezan a subir y nuestro cuerpo nos va pidiendo bebidas que nos hagan más llevaderos los días de sol.
vino con hielo

Vino con hielo: tres formas para tomarlo en los meses de calor

Las temperaturas empiezan a subir y nuestro cuerpo nos va pidiendo bebidas que nos hagan más llevaderos los días de sol.
vino con hielo

Las temperaturas empiezan a subir y nuestro cuerpo nos va pidiendo bebidas que nos hagan más llevaderos los días de sol. Y si le pones unos cubitos de hielo al vermut, que es un tipo de vino… ¿Por qué no hacerlo también con el resto de vinos?
Ahora que estamos hablando de “vino con hielo”, seguro que hay una palabra que se ha cruzado en tu mente: SANGRIA. Una bebida que es sinónimo de buen tiempo, que llama a una quedada con amigos. Con una base de vino, frutas frescas, azúcar y mucho hielo, es una de las mejores formas para refrescarte cuando el sol aprieta con fuerza.

vino con hielo: sangría

El TINTO DE VERANO, como su propio nombre indica, también es otro de los más demandados en época estival. Ya sea con un chorrito de gaseosa o con refresco de limón, es un combinado que no escatima en hielo para aguantar las largas tardes de los meses más calurosos. ¿Otra manera diferente de tomarlo? Añade al vino… ¡granizado de limón!

vino con hielo. tinto de verano

Pero hay otra forma que te proponemos para tomarte un vino con un extra de frescor: Te animamos a “romper las normas no escritas” y AÑADIR UNOS CUBITOS DE HIELO A TU COPA DE VINO. Los blancos y los rosados se toman muy bien con hielo. También se adaptan perfectamente los espumosos ice y los frizzantes, ya que no pierden efervescencia, incluso al pasar un tiempo en contacto con el hielo, gracias a su dulzor y acidez..

Si te atreves a dar el paso y quieres unirte a la moda ice-friendly, te dejamos una serie de consejos para que tu vino helado sea perfecto:

– Que el vino ya esté frío o fresco con anterioridad, así no se aguará tanto y conservará mejor el sabor durante más tiempo.

– Utiliza un recipiente ancho, como una clásica copa de vino o vaso de sidra.

– Echa una cantidad generosa de hielo en la copa y remueve el hielo por la copa antes de echar el vino, así las paredes de la copa se enfriarán y el vino aguantará mejor el frescor y su sabor. 

Y si ninguna de estas opciones te convence demasiado, siempre puedes poner la botella en una cubitera con mucho hielo o meter las copas de vino en el congelador para luego servir el vino.

¡Sigue nuestras recomendaciones para pasar el verano más fresquito… con vino!